24 de febrero de 2007

¿Cómo cambio de hipoteca?

El inicio de la escalada de los tipos de interés ha desatado una carrera entre las entidades bancarias por hacer más atractivos sus productos hipotecarios, que han flexibilizado sus condiciones para atraer a un mayor número de clientes. Un cambio de hipoteca puede ser la mejor manera de sacar beneficio de esta guerra abierta, siempre que se haga tomando unas precauciones.

"Antes de precipitarse, lo primero es hacer un estudio pormenorizado de las hipotecas que ofrece el mercado", aconseja Ana Nardiz, abogada de los servicios jurídicos de la Asociación de Usuarios de Servicios Financieros. Este estudio debe incluir un análisis de todas sus cláusulas financieras para evitar sorpresas.

Actuar sobre seguro

Una vez decididos, y antes de comunicar al banco nuestra decisión, es fundamental solicitar a la nueva entidad una confirmación por escrito de que se nos concede el nuevo préstamo. A partir de entonces, será ella la que se encargue de tramitar todos los documentos para subrogar la nueva hipoteca.

Esta operación sólo permite la variación de los tipos de interés y del plazo de la hipoteca. El resto de condiciones, como el importe y el capital pendiente de amortización, deben ser respetadas. También hay que tener en cuenta que, aunque el Gobierno prevé que la subrogación se haga de forma gratuita con la nueva ley hipotecaria, lo cierto es que mientras no se apruebe sigue teniendo sus costes añadidos.

La comisión de cancelación, que se deberá pagar a la antigua entidad, suele ascender al 1% de la cantidad pendiente de amortizar. Por otra parte, la comisión de subrogación (que se pagará al nuevo banco y que incluye gastos como el impuesto sobre actos jurídicos documentados y aranceles notariales y registrales) se sitúa entre el 0,5 y el 1% del nuevo préstamo que se va a formalizar.

¿Crédito o préstamo?

Los conceptos de préstamo y crédito hipotecarios son utilizados a menudo como sinónimos, aunque no lo son. Con el préstamo, se obtiene un importe con un plazo a pagar en cuotas periódicas. Una cuenta de crédito, sin embargo, se abre por la cantidad solicitada, sin la obligación de que se utilice de una sola vez. La diferencia fundamental es que un crédito no admite la subrogación, es decir, no puede ser asumido por otra entidad. Para cambiar habría que cancelarlo e iniciar de nuevo todos los trámites con otro banco, lo que conlleva gastos adicionales, como los de la tasación.

Más largas

Hipotecas a 50 años

Los bancos están empezando a ofrecer hipotecas con un plazo de amortización de 50 años. Sin embargo, los expertos aseguran que no se superará ese límite, ya que no resultaría operativo.

Diferenciales bajos

Euríbor + 0,28%

El porcentaje que las entidades suman al euríbor para fijar sus tipos de interés en las hipotecas a interés variable se ha ido reduciendo paulatinamente. Activo Bank ya ofrece un diferencial del 0,28%.

Más financiación

El 100% del valor

Aunque sigue predominando la financiación del 80% del valor de tasación de la vivienda, cada vez más entidades bancarias ofrecen a sus clientes una financiación de la totalidad de ese valor.

Menos gastos

Comisiones bajas

La tendencia de los bancos es la de ir bajando sus comisiones (de apertura, de gestión, cancelación...). Sin embargo, todavía ninguna entidad ha conseguido reducir a cero todas sus comisiones.

7 de febrero de 2007

Hipoteca de Caixa Galicia por internet al Euribor + 0,34

On CaixaGalicia, la oficina de banca por Internet de la entidad gallega, ha mejorado el precio de su hipoteca al euribor más un diferencial del 0,34%, al tiempo que no exigirá la contratación de un seguro de vida, un requisito frecuente en la concesión de créditos hipotecarios en las oficinas bancarias tradicionales. El periodo de amortización de la hipoteca es de hasta 40 años, sin comisión de apertura. Tiene en cambio dos requisitos: un importe mínimo para el préstamo de 200.000 euros y que los titulares de la hipoteca domicilien unos ingresos familiares de al menos 3.000 euros mensuales.

1 de febrero de 2007

Hipoteca Caja Duero para jóvenes

En el competitivo mercado hipotecario es necesario ser muy ingenioso para lanzar un producto que enganche a los clientes.

En este caso, desde Caja Duero, han relanzado su hipoteca destinada a los más jóvenes, bautizada como Hipoteca Duero Joven Tranquilidad y ofreciendo un plazo de amortización de hasta 52 años, con un tipo de interés nada despreciable, Euribor + 0,25%. Sin embargo merece la pena leernos la letra pequeña para comprender exactamente como funciona esta hipoteca.

El plazo de amortización máximo viene determinado por nuestro 70 cumpleaños, y teniendo en cuenta la edad mínima de 18 años para formalizar una hipoteca obtenemos el gracioso límite máximo de 58 años. Pero mucho me temo que para un comprador típico con unos 30 años, el plazo de amortización sería de 40 años.

Por otro lado el tipo de interés Euribor + 0,25% se conseguiría ingresando nuestra nómina, contratando un seguro de hogar y otro de vida, un plan de pensiones y una tarjeta de crédito. Para el resto de gente que no se quiera casar con el banco tendremos un Euribor + 0,50%.

En resumidas cuentas, un envoltorio muy bonito para una hipoteca del montón. Mejor echar un vistazo a nuestra comparativa de hipotecas.

22 de enero de 2007

Caixa Manresa lanza la Hipoteca Libre para jóvenes

En esta ocasión os presentamos un nuevo producto hipotecarios destinado a los jóvenes de menos de 35 años.

Este grupo de usuarios son los que normalmente presentan más dificultad para acceder a una vivienda con una hipoteca al 80%, y en este sentido la hipoteca Libre de Caixa Manresa ofrece una financiación de hasta el 100% del valor de la vivienda sin la necesidad de aval.

Sin embargo, esta entidad bancaria se cubre muy bien frente a posibles problemas, y el resto de condiciones de esta hipoteca resultan un tanto abusivas. En primer lugar sólo permite destinar un 35% de la nómina al pago de la hipoteca, de forma que el valor de la misma no podrá ser muy elevado, y en segunda lugar obligan a contratar un seguro que cubra posibles problemas en el pago de la cuota.

En resumen, una nueva modalidad de hipoteca que aporta muy poco respecto a lo ya existente.